Los sesentas

Los sesentas

viernes, 7 de agosto de 2015

ALVARO DE LAIGLESIA



De Álvaro de Laiglesia (1922 - 1981),se dice que, a pesar de haber vendido centenares de miles de libros editados por Planeta, es un periodista y escritor humorístico hoy casi olvidado. Cierto. Pero añadimos por nuestra parte que es también uno de los clásicos del humor español del siglo XX, como lo son Ramón Gómez de la Serna, Enrique Jardiel Poncela, Wenceslao Fernández Flórez, Julio Camba y Noel Clarasó, compañeros suyos condenados igualmente, en mayor o menor grado, a la desaparición de su memoria por una única causa: la desinformación cultural española en lo que al más elevado de los géneros literarios se refiere.
Fue bautizado con los nombres de Álvaro María Eugenio Alejandro Sebastián, y debió disfrutar de un ambiente familiar culto y de posición desahogada, pues sus progenitores poseían un chalé ("Villa Sorolla") en el Monte Igueldo de San Sebastián, donde pasaban los veranos. Su padre había compartido tiradas de pichón con el rey Alfonso XIII y su abuelo fue fundador del Banco Español de Crédito y gobernador del Hipotecario.
La familia, instalada en Madrid, debió pasar estrecheces económicas pues la primera infancia de nuestro autor transcurrió en medio de una serie de cambios de domicilio, cada vez a peor: Hermanos Bécquer, Hermosilla, Marqués del Riscal, Castellana, Miguel Ángel, Velázquez y Chamartín. Estudió en el elegante colegio del Pilar, pero sólo consiguió aprobar el ingreso y los dos primeros cursos de bachillerato. Sus padres lo matricularon entonces en la Academia Goya, donde aprobaría hasta el cuarto de bachiller.
Entonces estalló la guerra civil. Los vientos de guerra que soplaban en el verano del 36 impulsaron a su familia a dejar Madrid. Se organizaron dos expediciones: la primera, compuesta por él, su madre y sus dos hermanas, salió de la capital de España el 14 de julio; la segunda, con el padre y sus dos hermanos mayores, tenía previsto hacerlo ocho días después, pero ya le resultó imposible.
La familia, así, quedó rota. En San Sebastián conocían a Manuel Halcón, que lo presentó al Secretario Nacional de Prensa y Propaganda y este le impulsó a colaborar en Fotos, haciéndolo a continuación en otras revistas como San Sebastián,Flecha y Unidad. Atraído por la poesía política escribió encendidos versos firmados como "El Condestable Azul", que aparecerían en Flechas y Pelayos, semanario infantil donde llegó a subdirector a la edad de quince años. Con el fin de que se independizara económicamente los suyos lo emplearon en el Banco de España, pero allí aguantó únicamente cien días.
Fue a parar a La Ametralladoradonde Miguel Mihura lo nombró redactor jefe con dieciséis años, y aquello cambió su vida, convirtiéndole drásticamente al humor. Colaboró también en Domingo y hasta escribió una primera obra teatral que estrenó Isabelita Garcés en 1938.
Cerrada La Ametralladora, y de regreso en Madrid, Víctor de la Serna lo acogió en Informaciones, aunque muy pronto su carácter inquieto, comenzada la II Guerra Mundial, le hizo embarcarse en el "Magallanes", rumbo a La Habana, donde le aguardaba Pepín Rivero, director del Diario de la Marina, que había recibido una carta recomendándole, de Manuel Aznar, abuelo del ex presidente del Gobierno español. 
Allí realizaba una columna diaria, a diez pesos semanales. Insatisfecho por el trabajo volvió a Madrid, donde Mihura le ofreció el puesto de redactor jefe de La Codorniz, apoyada por su antiguo benefactor Manuel Halcón, que iba a ser la continuadora de La Ametralladora. Aceptó encantado, aunque su desasosiego le llevó pronto a plantar a Mihura, enrolándose en la División Azul.
Una carrera brillante
De vuelta a nuestro país, en 1943, recuperó su puesto de redactor jefe en La Codorniz. Y un año más tarde accedió a su dirección tras el abandono de Mihura. Ahí comienza su carrera más brillante, convirtiéndose en el director de medio de comunicación español que más años se mantendrá en el cargo - treinta y tres - hasta ser defenestrado tras una turbia maniobra empresarial.
Durante más de tres décadas Álvaro de Laiglesia capitaneó La Codorniz y la transformó en una leyenda de la prensa nacional. Al mismo tiempo se convirtió en autor de más de cuarenta libros que alcanzaban reediciones continuadas, pronunció conferencias por toda España que provocaban asistencias multitudinarias, intervino en televisión con series sonadas, y fue un personaje tan admirado por el gran público como envidiado por sus colegas.
Tras su destitución de La Codorniz ayudó a su sobrino Juan Carlos de Laiglesia (periodista de la movida madrileña, director de La Luna de Madrid) a establecerse, y planeó presentar batalla a la declinante Codorniz con otro semanario titulado La Nariz, cuya cabecera tenía registrada.
Un repentino infarto sufrido en Manchester, el 1 de agosto de 1981, dio al traste con sus proyectos y su vida.
OBRAS PRINCIPALES:
"Un náufrago en la sopa"(1944), "El baúl de los cadáveres"(1948), "La gallina de los huevos d plomo" (1950), "Se prohíbe llorar (1953), "Dios le ampare, imbécil (1955), "Todos los ombligos son redondos" (1956), "Más allá de tus narices" (1958), "En el Cielo no hay almejas" (1959), "Los pecados provinciales" (1961), "Yo soy Fulana de Tal" (1963), "Mundo, Demonio y Pescado" (1964), "Fulanita y sus menganos" (1965), "Licencia para incordiar" (1968), "Nene, caca" (1969), "Réquiem por una furcia" (1970), "Mejorando lo presente" (1971), "Listo el que lo lea"(1973), "Es usted un mamífero" (1974), "Tierra cachonda" (1977), "Los hijos de Pu" (1979), "Morir con las medias puestas" (1980) y "La Codorniz sin jaula"(1981).
Para el teatro escribió piezas en colaboración con Miguel Mihura, Claudio de la Torre y Janos Vaszary. 


    TEATRO El caso de la mujer asesinadita - Miguel Mihura y Álvaro de la Iglesia


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